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Luz, memoria y transformación: El universo poético de Eulàlia Valldosera
Del 24 de septiembre al 30 de octubre de 2025
Salón de los Espejos
«La luz revela lo que se mantiene oculto, da voz y forma a las sombras, a nuestras partes negadas u olvidadas.» Esta premisa parece guiar la obra de Eulàlia Valldosera (Vilafranca del Penedès, 1963), artista pionera de una forma de hacer multidisciplinar. Su práctica oscila entre la instalación, la performance y la imagen en movimiento, ofreciendo experiencias inmersivas que desafían nuestra percepción al desvelar la interconexión entre el cuerpo, su memoria y su proyección en los espacios y objetos cotidianos.
Su obra se articula en torno al fenómeno lumínico entendido en toda su amplitud, haciendo uso tanto de tecnologías mediáticas como de las psíquicas o espirituales. Crea dispositivos que transforman espacios domésticos en escenarios psicológicos, dando vida a lo que nos parece inerte, abriendo puertas de lo que consideramos real y trascendente mediante proyecciones o reflejos que nos hablan de los miedos y búsquedas internas que guardamos en nuestro inconsciente, confrontándonos con las sombras psíquicas colectivas desde una actitud político-personal crítica respecto a cuestiones de género, mercantilización y contexto expositivo.
Se dio a conocer en numerosas bienales internacionales durante la década de los 90 siendo una desconocida en nuestro país. El impacto de las exposiciones retrospectivas que le dedicaron la Fundació Tàpies (Barcelona) y Witte de With (Róterdam) en 2000-2001 le valió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Una década más tarde, en la retrospectiva que le dedicó el Museo Reina Sofía (2009), presentó un innovador proyecto sonoro: sus botellas interactivas, envases de productos de limpieza intervenidos digitalmente que emitían voces y ofrecían borrar aquellos acontecimientos que uno no quiere recordar, no sin antes pronunciarlos y grabarlos en su interior, iniciando así sus obras participativas.
Concibe el arte como un acto de canalización, en el que el individuo se convierte en mediador de una conciencia mayor. En proyectos como Los otros invisibles (Museo Thyssen en Madrid y Museo Picasso de Barcelona), la artista revela la memoria latente de productos culturales mediante la interacción con el espectador. Con una trayectoria que ha traspasado fronteras, su activismo místico nos invita a reconsiderar la realidad como un tejido mutable, en el que lo visible y lo invisible se entrelazan en una danza infinita de luz y sombra.
En su ocupación del Salón de los Espejos, Valldosera toma la esencia de La pequeña zorra astuta de Janáček para hablar de una Naturaleza autónoma que se recicla ad infinitum, donde la circularidad de la energía va más allá de los esfuerzos de la humanidad por controlar los ciclos vitales. Su obra es una invitación a percibir la realidad como un tejido mutable, en el que cada elemento contiene la memoria de todo lo vivido.
La luz no solo ilumina, sino que revela, en sus palabras: “la presencia de lo que ha sido silenciado pero no olvidado.”
Eulàlia Valldosera
Nacida en Vilafranca del Penedès en 1963, Eulàlia Valldosera es una de las artistas más destacadas del arte contemporáneo catalán. Ha representado a España en numerosas bienales internacionales durante la década de los 90, con exposiciones en lugares como Róterdam, Kwang-ju, Johannesburgo y Venecia, entre otros. Su trayectoria recibió un gran reconocimiento con la retrospectiva de la Fundació Antoni Tàpies y el premio nacional de la Generalitat de Catalunya en 2001.
Su obra se caracteriza por las instalaciones lumínicas y el uso de objetos cotidianos para crear espacios psicológicos que exploran nuestro imaginario colectivo, abordando cuestiones de género, producción y contexto. Desde 2007, Valldosera ha profundizado en el camino místico andino, integrando su capacidad mediúmnica en su trabajo artístico para proponer una nueva visión de la realidad.
Sus investigaciones más recientes, como Economía del azar divino y Agua informada, combinan el trabajo artístico con prácticas sanadoras, ofreciendo talleres sobre energía y trazando un camino hacia la sanación y descontaminación de las memorias psíquicas colectivas, con especial atención a temas como el cambio climático y la contaminación.