La belleza lírica de la voz de Karita Mattila y su innato sentido del teatro siguen distinguiéndola como una de las sopranos más admiradas del panorama operístico actual, con una carrera que abarca 40 años.
En la presente temporada, la señora Mattila retoma el papel de Kostelnička (Jenůfa) tanto en la Royal Opera House, Covent Garden, en la producción de Claus Guth dirigida por Jakub Hruša, como en el Teatro Nacional de Praga bajo la dirección musical de Robert Jindra, tras un concierto de gala especial en Savonlinna la temporada pasada. También vuelve a interpretar el papel de La zia Principessa en la Opéra national de Paris con Carlo Rizzi, en una producción de Christof Loy, así como en su debut con la ABAO Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera bajo la batuta de Pedro Halffter. Su temporada concluye con un esperado regreso al Gran Teatre del Liceu como la Princesa extranjera en Rusalka de Christof Loy, bajo la dirección de Josep Pons.
Debutó en el Gran Teatre del Liceu en la temporada 1992/93 con un recital, y ha regresado con Concert Strauss (2002/03) y Fidelio (2008/09).