Okka von der Damerau se encuentra entre las mezzosopranos más destacadas de su generación y es invitada habitual en los principales teatros de ópera del mundo, como la Opéra national de Paris, la Ópera Estatal de Viena, la Ópera Estatal de Hamburgo, el Teatro alla Scala, el Teatro Real de Madrid, el Teatro di San Carlo, el Festival de Bayreuth, la Ópera Estatal de Baviera, entre otros. Su repertorio incluye roles como Ulrica (Un ballo in maschera), Azucena (Il trovatore), Jezibaba (Rusalka), Fricka, Erda, Waltraute en El anillo del nibelungo de Wagner, Charlotte (Die Soldaten), entre muchos más. Uno de sus papeles emblemáticos es Brangäne (Tristan und Isolde), que debutó en 2017 bajo la dirección de Simone Young en Múnich, y posteriormente con Kirill Petrenko y Gustavo Dudamel en París y Los Ángeles. Entre sus recientes y aclamados debuts en repertorio de soprano destacan Brünnhilde (Walküre) en Stuttgart y Nápoles, así como Ariadne en Múnich.
En la temporada 2024/25, protagoniza a Fricka en Rheingold y Walküre en el Teatro alla Scala, Jezibaba (Rusalka) en el Festival de Ópera de Múnich, y Fricka (Walküre) en el Centro Nacional de las Artes Escénicas de Pekín, entre otros compromisos.
Debutó en el Gran Teatre del Liceu la temporada 2020/21 con la versión concierto de Il trovatore y ha vuelto con Un ballo in maschera (2023/24) y Lohengrin (2024/25).