Más de 2.500 personas han disfrutado en directo del concierto en la Basílica de Santa María de la Abadía de Montserrat, dirigido por Josep Pons y con la Orquesta y el Coro del Liceu, con la participación del Orfeó Català. El Liceu se ha sumado a la celebración del Milenario de Montserrat con la monumental Segunda Sinfonía de Gustav Mahler bajo la dirección del maestro Josep Pons, ex escolán de Montserrat y especialista mahleriano. Josep Pons ha sido uno de los pocos directores invitados por Universal Edition, empresa editora de la música de Gustav Mahler, para revisar las nuevas ediciones. El concierto ha culminado con el himno triunfal de Klopstock, símbolo de esperanza y trascendencia espiritual en la música de Mahler.
Antes de la inauguración de la temporada, el Liceu ha vuelto a Montserrat con una propuesta excepcional: la Orquesta y el Coro del Liceu, junto con el Orfeó Català, bajo la dirección de Josep Pons, han interpretado la Sinfonía núm. 2 en do menor Auferstehung (Resurrección) de Gustav Mahler en el Festival de Música del Milenario, en la Basílica de Santa María de Montserrat.
Para llevarla a cabo, Josep Pons ha contado con el Coro y la Orquesta del Gran Teatre del Liceu, acompañados por el Orfeó Català, Kai Glausteen (concertino), y las voces de Katharina Konradi (soprano) y Ekaterina Gubanova (mezzosoprano), un elenco musical a la altura de la exigencia de una obra que puede definirse como monumental y que combina intimidad y coralidad en su máxima expresión.
Con su Segunda Sinfonía (1894), Mahler firmó una obra extensa, llena de contrastes y de una escala dramática inédita. La combinación de solistas, coro y orquesta se convierte en un viaje del alma desde la muerte hacia la resurrección, una experiencia musical de una fuerza extraordinaria. Se trata de una obra sinfónica impregnada de espiritualidad que remite a la resurrección, al revivir, al renacer, a la resiliencia, a la esperanza y al futuro.
Mahler combina solistas, coro y orquesta en una partitura de una escala dramática nunca vista. Tras la muerte de Beethoven, muchos compositores se sintieron intimidados por la sombra del maestro y evitaron el género sinfónico, pero Mahler se atrevió a llevarlo más allá con una Segunda Sinfonía gigantesca: ochenta minutos repartidos en cinco movimientos, una orquestación de dimensiones inusuales y una paleta de colores que construye una narrativa profundamente conmovedora.
Josep Pons, ex escolán de Montserrat y fiel defensor de Mahler, ha sido uno de los pocos directores invitados por Universal Edition, empresa editora de la música de Gustav Mahler, para revisar las nuevas ediciones, identificando más de quinientos errores –junto a Abbado, Mehta, Barenboim, Boulez, Dudamel, Gergiev, Jansons o Rattle.
El Liceu y Montserrat comparten un vínculo muy especial. Tras la pandemia, el 20 de septiembre de 2020, se celebró un concierto titulado Del dolor a la esperanza, que simbolizó la fuerza de la música como camino de superación colectiva.
A modo de metáfora musical, Josep Pons, al frente de los conjuntos musicales estables del Gran Teatre del Liceu, ha querido incluir la Resurrección de Mahler en las celebraciones del Milenario del monasterio de Montserrat. Mil años de historia han convertido el cenobio benedictino en mucho más que una abadía sobre la montaña: un símbolo cultural y espiritual que abraza la devoción a la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña, y que ha hecho aportaciones fundamentales en ámbitos como la cultura, la lengua y, especialmente, la música.
El concierto culminó con el quinto movimiento de la Segunda Sinfonía de Mahler, con coro y orquesta interpretando el himno de Klopstock, una apoteosis que celebra la resurrección y confronta la mortalidad de manera profunda y conmovedora.
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